Euro – sueños

Beirut – Santa Fe

Caminando por Travessera de Gracia una moneda cayó del bolsillo de mi pantalón y corrí tras ella, con tacos. Stop. Volvamos a visualizar la imagen en cámara lenta. Caminando por Travessera de Gracia con la música a todo volumen, mi mente avanza y retrocede por cada paso, sigo andando, quedan dos manzanas para llegar, estoy a 7 centímetros más del suelo y tengo un metro más de ego. El clima está ideal, voy por un café a mi bar de siempre cuando de repente al sacar la mano del bolsillo de mi jean “súper tight”,  una moneda cae al suelo. Levanté la cabeza y lo vi clarísimo, el euro-millón me estaba esperando.

Primera interrogante: ¿Es mi día de suerte?

Alivio. Recojo la moneda. Respiro. La miro casi al borde del suspiro. Casualidad. Pienso que el destino me ha señalado un camino. Recuerdos. Hasta ahora nunca me gané nada, ni una rifa, ni el bingo, ni el pollo de la feria. Lucidez. Dos euros no me van a sacar de pobre. Escepticismo. Si no crees en deidades porqué creer en un juego de lotería. Clarividencia. Confío en mi capacidad extrasensorial. Fortuna. A lo mejor es mi día de suerte. Confianza. Camino a paso firme y compro el ticket.

Segunda interrogante: ¿A qué números le juego?

Stress. De 45 posibilidades sólo puedes escoger cinco (fuera de las estrellas). 7. Escojo mi número favorito. 12. Ya tengo un número par. 33. Flashback. Vuelvo a mi época de ludópata. 30. El día de mi cumpleaños no me puede fallar. 0. Intuición. No es una posibilidad. 29. Desconfianza. No lo marco. 31. Titubeo. La suma de ambos da 4, número que me encanta. Fatalidad. Se acabaron los números. Destino. Creo que me lo ganaré.

Tercera interrogante: ¿Qué haría con tanto dinero?

Sueños. Me doy la vuelta al mundo y empiezo por Asia. Claridad. Renuncio a mi trabajo. Libertad. Mando a rodar a mi jefe. Generosidad.  Le digo a Juan que me siga en el viaje. Derroche. No sólo invito a Juan sino a todos los que estaban ahí. Materialismo. Me compro todo COS. Quijotismo. Regalo un millón a los que me caen bien. Orden. Pago mis deudas. Proyección. Me compro un piso en Barcelona. Despilfarro. Vuelvo a Japón y luego a Bali. Alegría. La felicidad son millones. Angustia. No duermo pensando en que me van a robar.

Cuarta interrogante: ¿La suerte existe?

Inquietud. Llegó el día. Nervios. Prendo la computadora. Ansiedad. Me persigno dos veces (y dices que no crees en dios). Inhalo. Profundo. Silencio. Invoco a todos los santos. Calma. Sale el primer número. Ansia. Sale el segundo. Malestar. Sale el tercero. Preocupación. El cuarto. Indignación. No di con ningún número. Hecatombe. La lotería se puede ir a la mierda. Porvenir. En otra alma estará mi suerte. Promesas. La próxima vez que juegue no la pienso tanto. Afirmación. Hasta ahora no conozco a ningún afortunado. Protesta. Odio no ganar nada. Juramento. Prometo que no volveré a jugar. Mentira. Ya tengo en mi bolsillo, La Primitiva, La Quinela, La 6/49,  y el Euro-millón. Declaración. Esta vez si que me la gano.

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Un pensamiento en “Euro – sueños

  1. Marc Carol dice:

    Solo juego a la loteria por navidad……es bueno o malo?

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